El vermut, esa bebida emblemática del aperitivo, ha recorrido un largo camino desde sus orígenes hasta convertirse en un imprescindible de la cultura gastronómica europea. Con raíces que se remontan a las antiguas civilizaciones egipcia, griega y romana, el vermut se elaboraba originalmente como un vino medicinal infusionado con hierbas y especias. Su nombre proviene del alemán wermut, en referencia al ajenjo, uno de sus ingredientes distintivos y célebre por sus propiedades curativas.
Sin embargo, no fue hasta el siglo XVIII en Turín, Italia, cuando el vermut empezó a adquirir su forma moderna. Los maestros licoreros italianos perfeccionaron la mezcla, añadiendo una selección precisa de botánicos que le dieron su perfil de sabor característico. Desde entonces, el vermut se extendió por toda Europa, especialmente en España, donde la bebida encontró una nueva identidad que hoy continúa siendo esencial en cualquier bar durante el fin de semana. ¿Quién no ha quedado a tomar el vermú?
Los vermús de la Bodega Monasterio de Corias
Vermut Blanco Monasterio de Corias
El Vermut Blanco Monasterio de Corias es una opción perfecta para quienes buscan un aperitivo elegante y equilibrado. Elaborado con uvas Albarín Blanco cultivadas en las montañas de Cangas del Narcea, este vermut presenta un hermoso color dorado, producto de su paso por barrica. Su sabor es una compleja combinación de botánicos y hierbas locales que se fusionan con el carácter de la uva.
Este vermut es ideal para acompañar aperitivos ligeros como encurtidos, frutos secos y quesos salados. ¿Cómo disfrutarlo al máximo? Sírvelo bien frío y añade una rodaja de limón para resaltar sus notas más frescas y complejas. Este vermut es perfecto para quienes aprecian un aperitivo con cuerpo y personalidad.
Vermut de manzana Monasterio de Corias
Para los amantes de los sabores frescos y afrutados, el Vermut de Manzana Monasterio de Corias es una opción ideal. Aromatizado con manzana, uno de los productos más emblemáticos de Asturias, este vermut captura la dulzura de la fruta y la combina con notas botánicas que resultan de su maceración con hierbas locales. El equilibrio entre la manzana y los botánicos ofrece un perfil refrescante y único, perfecto para el aperitivo.
Ideal para maridar con encurtidos, quesos y frutos secos, este vermut asturiano se recomienda servir muy frío para apreciar plenamente su complejidad y frescura. Cada sorbo transporta al corazón de Asturias, donde la manzana es mucho más que una fruta: es un símbolo de la región.
Vermut de Barrica Monasterio de Corias
El Vermut de Barrica Monasterio de Corias es la opción perfecta para quienes buscan un vermut robusto, con cuerpo y personalidad. Elaborado con uvas Albarín Negro y envejecido en barricas de roble, este vermut ofrece un profundo color rubí con destellos granates y un perfil de sabor que combina notas de roble con la complejidad de las uvas autóctonas.
Es ideal para maridar con aceitunas, snacks salados y frutos secos, y se recomienda servir fresco (no muy frío) acompañado de una rodaja de cáscara de naranja, que potencia sus matices afrutados y le aporta un toque cítrico sutil. Este vermut es una experiencia en sí mismo, un verdadero viaje por los sabores de las montañas asturianas.
Por qué elegir nuestros vermús
Elegir un vermut de la Bodega Monasterio de Corias es apostar por la tradición, la autenticidad y el sabor único de una región que desafía las adversidades para crear vinos y vermús excepcionales. En cada botella encontrarás la esencia de la Viticultura Heroica y el respeto por el terruño de Cangas del Narcea, una tierra que ha sabido preservar sus tradiciones vinícolas y transformarlas en bebidas de alta calidad.








