¿Cuál es la copa correcta para cada tipo de vino?

Copa vacía de Monasterio de Corias en una de las catas.

Seguramente alguna vez te has preguntado si realmente importa la forma del cristal o si una copa de balón es mejor que una alta y estrecha. En el mundo del vino, la copa no es solo un recipiente; es el instrumento que permite que el vino “respire” y exprese toda su complejidad.

En Bodegas Monasterio de Corias, donde practicamos una viticultura heroica para obtener uvas con una personalidad única, sabemos que elegir la copa adecuada es el último paso para honrar el trabajo que hacemos en el viñedo y en la bodega.

A continuación, te enseñamos a elegir la compañera perfecta para cada uno de nuestros vinos.

¿Por qué importa la copa?

La forma de la copa influye en dos aspectos fundamentales:

  1. La oxigenación: El espacio libre permite que los aromas se liberen.
  2. El punto de contacto: La boca de la copa dirige el vino a zonas específicas de la lengua (donde percibimos el dulzor, la acidez o el amargor).

1. Copas para vinos blancos: frescura y aroma

Para vinos como nuestro Escolinas Albarín Blanco o el Guilfa Albarín Blanco Carbayu (ambos con excelentes puntuaciones Parker), buscamos copas con una apertura algo más cerrada.

  • La copa ideal: Estilo “Tulipa” o copa de blanco estándar. Es más pequeña que la de tinto para mantener la temperatura baja y concentrar los aromas cítricos y florales típicos de la variedad Albarín Blanco.
  • Consejo de experto: No llenes la copa más de un tercio para que el vino no se caliente.

2. Copas para tintos: potencia y estructura

Nuestros tintos de viticultura heroica, como el Corias Guilfa o el Escolinas Carrasquín, necesitan espacio para expandirse.

  • Copa tipo Burdeos: Es la más versátil. Tiene el cuerpo alto y ancho, ideal para tintos con cuerpo y estructura. Permite que el oxígeno suavice los taninos y resalte las notas minerales de nuestros suelos de pizarra.
  • Copa tipo Borgoña: Perfecta para el Albarín Negro. Al ser una variedad más delicada y aromática, esta copa más redondeada y con “barriga” permite atrapar todos los matices sutiles del bosque asturiano.

3. El caso del vermú y los vinos jóvenes

¿Y qué pasa con nuestro Vermut Monasterio de Corias? Aunque tradicionalmente se sirve en vaso corto, probarlo en una copa de vino con mucho hielo y una rodaja de naranja eleva la experiencia, permitiendo que las hierbas aromáticas se perciban mucho mejor en nariz.

 

No dejes que te lo cuenten, vívelo tú mismo

Tener la cristalería adecuada ayuda, pero el mejor vino es el que se disfruta con una historia detrás. Cada vez que abres una botella de Monasterio de Corias, recuerda que estás bebiendo el paisaje escarpado de Cangas del Narcea; un territorio donde la dificultad se convierte en virtud.

Te invitamos a dejar de ser un espectador y convertirte en protagonista. Ven a nuestra casa para sentir el aroma de nuestras bodegas de piedra y contemplar los bancales donde nace la magia.

¿Qué te espera en tu visita?

  • Inmersión histórica: Pasea por el entorno del Monasterio de Corias y descubre el legado de los monjes del siglo XI.
  • Incursión en bodega: Conoce el lugar donde reposan nuestros caldos bajo las piedras que guardan siglos de memoria.
  • Cata de altura: Degusta las variedades autóctonas (Albarín, Carrasquín, Verdejo Negro) que han conquistado a la crítica internacional y a la Lista Parker.

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